sábado, 17 de septiembre de 2016

Flor papel o tijera

Hago listas, cronogramas, cuentas regresivas.
Tengo agenda, libretas, papeles de colores para pegar por toda
la casa
en la que no son dos las gatas
sino que somos tres
a las que el despertador anuncia que son las nueve
(hora ideal para refregarnos la cara y seguir durmiendo)
y vamos juntas al baño y juntas vamos al balcón
a mirar cómo la vecina riega sus flores.
Escribo esto en un papel suelto
del otro lado tenía escrito algo sobre Belloc:
decir una "palabra a tiempo" sin importar cuándo llega a destino.
No entiendo lo que implica decir a tiempo
pero puedo comprarme una libreta
y llenarla con palabras
las primeras serían
La vecina de las flores, mientras las riega, nos saluda.

Ritual que humaniza

Cocinar es meditar
dejo que todo repose un tiempo
como si la mente fuese una masa
que leuda con el om.
Cocinar es hacer a terapia
y lloro con la cebolla lo que me niego a llorar
después la cocino a fuego suave
con vino y condimentos acepto lo que causó dolor
y ahora es tan sabroso.
Cocinar es practicar la alquimia
los ingredientes en su justa proporción
teniendo en cuenta el orden de los factores
para que se altere el producto
así una salsa blanca sabe a elixir de la vida.
Cocinar es transformar
y poder sorprenderse ante el cambio
tanto, imagino, como quien descubrió el fuego
y dio inicio a este ritual mágico.

Poema metereológico

El tiempo sucede
como el cielo
que muda de colores
celeste
índigo
una inestabilidad en la atmósfera y
nubes grises perladas.
Siempre ese desbalance
entre las nubes y el suelo
un choque entre dos frentes
uno cálido
que se ve obligado a subir por
el frío, denso y pesado
un sólo negro grisáceo.
Una carga negativa
viajando veloz
al suelo
veloz
creando un rayo de luz
ascendiendo
desde la tierra hacia la nube
luz viajando a trescientos millones de kilómetros por hora.
Y el tiempo dando a suceder el blanco.

martes, 13 de septiembre de 2016

Este cuerpo
único, material
al cual la energía del baile lo transforma
mis piernas de arena me dan fuerza
mis brazos en el aire el equilibrio.
Este cuerpo
único, material
en donde la acción busca la armonía por
el movimiento opuesto
se posiciona y se detiene en el espacio.
Esta alma
permanente, eterna
encuentra su expresión en el dinamismo de la música
y extiende su influencia por este
cuerpo único material
y celebra su ritual
la liberación.

II

En el bosque de La Plata imponente
se encuentra el Museo de Ciencias Naturales.
Dos gigantes gatos dientes de sable custodian la entrada
Juampi y yo no buscamos un fósil sino El Libro de paleontología.
A quienes ahondan en tales ciencias
les corresponde lo subterráneo
pasillos casi eternos de muebles y cajones
olor a encierro a huesos a historias oscuras que se ocultaron.
Caminamos o giramos en círculo un nene con
una botella plástica verde nos dispara dos veces con su arma
caminamos siete pasos y volvemos a encontrarlo
me pregunto si esto no estará bajo las fuerzas del mal
y desearía que fuera Gandalf quien estuviera guiándonos.
El libro está pero no quien lo vende esto es muy Juampi
término que designa que nada va a salir como esperabas.
Nos indican la salida y desde una escalera
a Juampi le llega un gran rollo de papel higiénico
la señora rié cargándolos. Pensamos que eso es una señal
o Juampi es un gran sorete
o bien le vendría limpiarse el culo.
Buscamos un lugar para tomar mate
me enseña un pájaro carpintero
la amistad vuelve los espacios maravillosos, pienso
la vida sin amigos sería oscura inmóvil
como una muestra guardada en un cajón en un subsuelo.

I

Las plazas son fundamentales en La Plata
Plaza Moreno es la principal.
En las noches de calor la gente lleva sus reposeras
Verano los recibe con las fuentes llenas
de agua para que se bañen en ellas.
Moreno siempre atareado, papel en mano camino a Tribunales
a ver si logra que a Arquero Divino
no sólo le devuelvan sus dedos sino también su arma.
Ahora hay una pokeparada. Las estaciones posan
para nadie y, disimuladamente, les hacen cuernitos.
Por la noche la gente se junta a escuchar música tomar mirarse
y los santos en las torres de la catedral se cubren con sus mantos
esperando que se vayan a dormir.
Algunas mañanas nos encontrábamos con un amigo
yendo a trabajar nos deseábamos un buen día
yo imaginaba que tejíamos una tela de araña
alrededor de la plaza las gárgolas recibiendo al sol
y los faunos riendo por nuestro encuentro.